slieve bloom
Una de las excursiones que recuerdo con más cariño de mi etapa de tres años en Irlanda es, sin lugar a dudas, los días que viví bajo la lluvia atravesando los montes de Slieve Bloom. No recuerdo un lugar tan húmedo y rebosante de verde en mi vida. El musgo parecía crecer en todas partes y la misma madera de los árboles parecía ser de color verde.

Slieve Bloom se encuentra en el corazón de Irlanda a caballo entre los condados de Offaly y Laois. Son muy pocos los turistas que se atreven a conocer esta zona remota de Irlanda, incluso cuesta encontrarse a locales por esta zona virginal de la isla esmeralda. Los pálpitos de vida más cercanos se encuentran en las poblaciones de Portlaoise, Tullamore y Birr.

Slieve Bloom dista a unas dos horas en coche o autocar de Dublín. De hecho existe una línea de autocar desde Dublín a los tres pueblos mencionados que parte de la estación central de autobuses de la capital. Alrededor de estas poblaciones encontraréis una buena lista de Bed & Breakfast. No obstante, en el interior del parque apenas encontraréis una sola alma.

Hace unos años me aventuré con un amigo por estos mágicos bosques del interior de Irlanda. Nos escapamos de Dublín con una tienda de campaña en la mochila con la intención de atravesar Slieve Bloom caminando durante dos días desde la población de Portlaoise hasta la siguiente localidad en su zona oeste.

slieve bloom3
La zona, como decía antes, está muy poco transitada y apenas nos encontramos un par de granjeros y poco más. Eso sí, vimos ciervos, nutrias y unos cuantos topos por el camino.

Slieve Bloom es un parque natural y en él existe un recorrido para los amantes de la naturaleza con un total de 35 kilómetros para realizar a pie. Es una zona, como comentaba anteriormente, muy poco transitada y, aparte de algún granjero, los únicos seres vivos que encontraréis son los pájaros, los topos, las nutrias y algún ciervo domesticado.

El recorrido alrededor de las montañas de Slieve Bloom se halla bien señalizado aunque la espesa vegetación dificulta en algunos casos seguir correctamente el camino. El musgo se mete por todos los lados y los helechos pueden ser más altos que Pau Gasol así que andad con precaución. De todas maneras, no realicéis el camino sin antes agenciaros con un mapa. Os recomiendo el «Ordenance Survey«. Se trata del mejor catálogo de mapas de montaña en Irlanda y los encontraréis fácilmente en cualquier librería Easons de Dublín.

No existe ningún tipo de alojamiento en el interior del parque nacional así que debéis llevaros vuestra tienda tal y como nosotros hicimos. Durante las dos jornadas que recorrimos Slieve Bloom nos llovió a mares. El terreno era completamente cubierto de una capa de barro y el andar se hacía dificultoso especialmente en algunas zonas donde el barro cubría más allá de las rodillas. Fue una experiencia medio loca pero de aquellas que recuerdas por la grandeza que otorga la fuerza de la naturaleza en un lugar deshabitado e inhumano. Estoy seguro que sin lluvia no recordaría esa experiencia con la nostalgia especial que ahora mismo disfruto.

Si en algún lugar deben existir duendes y hadas tiene que ser, sin lugar a dudas, en Slieve Bloom. Vimos unas cuantas amanitas. El verde convertía a los árboles en gigantes helechos. Las enormes raíces de árboles centenarios se levantaban de la misma tierra a razón de la humedad y la lluvia que iba desplazando la tierra y su energía mineral. Las cascadas de musgo caían de las copas de los árboles como si fueran brazos saludando a los dos extraños que se adentraban en el bosque. La mágica luz del tímido sol irlandés os ofrecerá nuevas visiones y empezareis a dudar y a creer en leyendas e historias fantásticas. Parecía un lugar fantasmal, lleno de magia y muy lejos de la civilización que, curiosamente, se hallaba apenas a unos 10 o 15 kilómetros en forma de dos casas y un pub.

Lo realizamos en dos jornadas y retomamos nuestra vida en la civilización en Birr. Los últimos kilómetros los hicimos en autostop. Habíamos vuelto a la carretera y no nos hacía ninguna gracia caminar por el asfalto por más de dos horas. Un granjero nos paró y nos subió a su furgoneta. El hombre se sorprendió de encontrar a un par de extranjeros por esa zona. Muy probablemente eramos los primeros extranjeros que el hombre veía realizando turismo por ahí. «¡¿What are you two doing in this shitty hole?!» nos preguntó extrañado y sonriente.

Nos reímos con él y nos dejó en la misma población de Birr. Ahí nos esperaba otra sorpresa. Un castillo que antiguamente fue habitado por una familia de astrónomos. Un telescopio gigante y unos jardines fabulosos. Ideal para descansar las piernas tras la bella caminata, comer un buen «gammon steak» y preparar la vuelta a Dublín y al trabajo con el autocar de línea.

Iberia Express

mapa slieve bloom

Más información | Turismo de Irlanda
Mapa | Slieve Bloom

5/5 - (2 votos)