Que nadie se tome a mal el título del artículo porque dummies o novatos somos todos siempre cuando nos iniciamos en una actividad, generalmente con más intención que conocimiento práctico. En Viajablog hemos sido también novatos en lo de calzarse las zapatillas y salir al monte, pero con el tiempo nos hemos ido tanto a hacer el circuito del Annapurna en Nepal como a recorrer Mordor (Tongariro) en Nueva Zelanda, sin olvidar rutas cerca de casa, como varias en el occidente de Asturias, por la provincia de Alicante, la Sierra Norte de Madrid o en los Cingles de Bertí (Riscos de Bertí) en Cataluña. Del conocimiento acumulado en esas, y muchas más, experiencias de senderismo y trekking nace esta lista de recomendaciones y consejos para hacer senderismo.
Antes de todo, una aclaración sobre “el concepto”, basadas en mi opinión. Existen tres términos que se aplican a la experiencia de caminar por un entorno natural disfrutando del entorno y las vistas.

Podemos llamarlo senderismo cuando el recorrido transcurre principalmente por senderos señalizados conforme a una homologación reconocida, no suele implicar pasar la noche en ruta y suele realizarse en cotas bajas o medias y en entornos “seguros” (como Parques Nacionales).
Trekking, sería el término adecuado (aunque sea un anglicismo) para rutas más largas y difíciles que las del senderismo, de varios días de duración y en condiciones más salvajes.
Si el recorrido transcurre, o tiene como objetivo, coronar una cumbre con o sin pernoctación, sin usar equipo de escalada o haciéndolo en momentos muy puntuales o a al final del recorrido, hablaríamos más propiamente de montañismo.
Aunque no mencionemos piolet o tiendas de campaña, este artículo sobre recomendaciones y consejos para hacer senderismo contiene algunas pistas y sugerencias que se pueden aplicar a los otros dos deportes. Sin pretender ser exhaustivo, si que debería ser una lista básica que debemos leer, repasar y tener en cuenta mucho antes de poner un pie en el campo.

Índice de contenidos
- 1.- Planea con antelación la ruta
- 2.- Consulta la predicción metereológica
- 3.- Equipo y ropa adecuados
- 4.- La importancia de la mochila
- 5.- Ayúdate a caminar con bastones
- 6.- Comparte tu ruta
- 7.- Lleva el móvil cargado
- 8.- Nunca sobra un pequeño botiquín
- 9.- A la montaña, mejor acompañado que solo
- 10.- Comprueba las marcas de señalización de los senderos
- 11.- Lleva suficiente bebida y comida
- 12.- Mantén un ritmo constante
- 13.- Descansa si lo necesitas
- 14.- Camina ayudando a tu cuerpo
- 15.- Respeta el entorno
- 16.- Cuidado con los animales
- 17.- No te obligues a terminar la ruta prevista
1.- Planea con antelación la ruta
Si hay algo que podemos agradecer en estos tiempos en que hay información sobre todo, es precisamente la cantidad de información existente para preparar una ruta. Desde distancias, tiempos, recorridos alternativos y dificultad, una simple búsqueda en Google o en webs/aplicaciones específicas como Wikiloc nos presentará unas cuantas opciones para hacer senderismo cerca de donde vivimos o en una zona que nos interesa.
En función de esa información, selecciona una ruta adecuada a tu nivel de preparación física, pero también que sea interesante por las vistas o el recorrido. Tener un nivel de iniciación no significa estar condenado a ir por el arcén de una carretera.
Y, por supuesto,consulta a qué hora se pone el sol porque para entonces ya deberías haber terminado la ruta. “Echarse la noche encima” es una de las causas más comunes de desorientación en una ruta, que como mínimo puede provocar un retraso pero que también puede provocar accidentes.

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2.- Consulta la predicción metereológica
Una vez has decidido a dónde irás, consulta la predicción metereológica para la zona de esa ruta en el día que planeas hacerla.
En caso de que las condiciones no sean buenas o se prevea un cambio en el tiempo a lo largo del día, tenlo en cuenta para cambiar de planes o de fecha.
3.- Equipo y ropa adecuados
Sabiendo el tiempo que hará y cómo será la ruta, podrás preparar la ropa y calzado acordes a las circunstancias. No es necesario que te lleves unas botas pesadas y que cubran el tobillo si no hay grandes desniveles ni zonas rocosas, con un calzado bajo de trekking será más que suficiente.
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Te recomendamos que te vistas por capas, para favorecer una buena temperatura en el cuerpo, ni pasar frío ni pasar calor, y hacer agradable la ruta y el recorrido quitando o poniendo prendas en función de las circunstancias. La decisión entre pantalón corto o largo dependerá de la temperatura que se espere en la ruta y de por dónde transcurra (vegetación, rocas)pero puedes optar por unos pantalones desmontables si así lo prefieres.
Lleva gorra aunque esté nublado y no te olvides la crema protectora para el sol (en función de la época del año o la altitud a la que vayas.

4.- La importancia de la mochila
La mochila para hacer senderismo ha de ser adecuada a la persona y a la ruta que se vaya a hacer. Para un trayecto de día completo o de medio día, una mochila de hasta 20 litros debería ser suficiente en la mayoría de los casos. Mochilas más grandes, para ir medio vacías, acaban siendo incómodas por alterar el centro de gravedad del peso y por ende afectar a la espalda.
En mi opinión, si no supone un problema de peso o de volumen, lleva una capa de ropa más de la que creas que es necesario. Por ejemplo, aunque la estación y la temperatura hagan ideal la ruta en camiseta, mete en la mochila una prenda de abrigo, como un forro polar o incluso un cortavientos o impermeable ligero.
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Una linterna y una navaja multiusos son accesorios a llevar en la mochila, como lo es también una brújula tradicional (y repasar conceptos sobre la misma para saber usarla).
A continuación os muestro algunas mochilas recomendables. No obstante, te aconsejo probarlas antes (aprovechando que si hay algún problema cuentas con la garantía de devolución de Amazon) para estar seguro de que es tu mochila ideal:
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5.- Ayúdate a caminar con bastones
Los bastones de senderismo son cada vez más populares y se convierten en una gran ayuda en determinadas rutas, especialmente si hay desniveles o transcurren puntualmente por zonas de suelo inestable o poco homogéneo.
Asegúrate de que los regulas correctamente para tu estatura y sería conveniente que la mochila tuviera un enganche externo para ellos, por si no es necesario que los lleves todo el tiempo.
6.- Comparte tu ruta
Nunca salgas a hacer una ruta de senderismo sin decirle a algún amigo o familiar a dónde vas, qué ruta harás y cuando esperas volver. Esta información es muy importante en el caso de que se produzca algún accidente o incidente en la misma.
Por supuesto, si sobre la marcha decides hacer algún cambio en la ruta, no dejes de comentarlo también.
7.- Lleva el móvil cargado
En última instancia, el móvil puede ser tu única forma de contacto en caso de accidente, así que asegurate de empezar la ruta con él al 100%.
Si te vas a parar a hacer fotos y vídeos de la ruta, la batería lo notará, y más si estás constantemente con los datos activados. Es recomendable que te lleves una buena batería externa que equivalga, como mínimo, a una carga completa del móvil. Esta de aquí abajo tiene una capacidad de 26800 mAH y ofrece varias cargas de móvil (haz click en la imagen para más detalles).

Algo que puede ocurrir, por la propia naturaleza de esta actividad, es que te encuentres sin cobertura en el móvil en algún momento. Por eso es importante que con regularidad compruebes si tienes o no y, en caso de perderla, tomar nota del último punto en el que la tuviste.
8.- Nunca sobra un pequeño botiquín
No se trata de llevar encima el kit médico de una ambulancia, pero sí que deberíamos llevar un pequeño botiquín en la mochila como estas estupendas opciones que encontramos en Amazon.
Puede haber roces en el talón, ampollas en los pies, cortes con vegetación, caídas o incidentes similares que se pueden curar sobre la marcha y no obligar a cancelar la ruta.
Rojo preferiblemente o de un color llamativo para localizarlo con rapidez, impermeable como mínimo y estanco como recomendado, un botiquín de senderismo ha de adecuarse a la situación personal de quienes hagan la ruta (por ejemplo, teniendo en cuenta medicaciones o alergias).
En todo caso, gasas, esparadrapos, vendas, tiritas, antisépticos, alcohol, antiinflamatorios, analgésicos, antipiréticos, suero, pinzas, tijeras, guantes de látex y una manta de supervivencia no deberían faltar en un botiquín para hacer senderismo.
Y no está de más recordar que una guía de primeros auxilios debería formar parte de nuestro equipo cuando salimos a la montaña.
Seguros de viaje para senderismo y trekking
Si un botiquín puede ser el primer paso a la hora de tratar un incidente, un seguro de viaje es muy recomendable para hacer rutas de senderismo y trekking. El seguro que hemos usado en nuestros últimos viajes, como a Croacia o Sicilia, es el Seguro IATI Escapadas y que cubre deportes de aventura, como trekking por debajo de 3.000 metros de altitud, y excursionismo en general. Por ejemplo, si vas a hacer una escapada de dos o tres días por España y tienes previsto hacer rutas senderistas, estarías cubierto (y para muchas más cosas) por sólo 4,50 Eur (en total, no al día).
Además, si lo contratas desde el enlace, tienes un 5% de descuento sobre el precio oficial.
Puedes también consultar aquí toda su amplia gama de seguros.
9.- A la montaña, mejor acompañado que solo
No salgas a hacer senderismo en solitario, vete en pareja, con amigos o formando parte de algún grupo de senderismo.
La cuestión subyacente es que si te ocurre algo, podrás recorrer a la ayuda de tus acompañantes o, poniéndose en el otro lado, podréis repartiros las tareas en caso de encontrar a alguien que necesite ayuda.
Por supuesto, ni te separes del grupo ni dejéis a nadie atrás. Si es necesario, adaptad vuestro ritmo al de la persona más lenta del grupo, nunca al revés.

10.- Comprueba las marcas de señalización de los senderos
Los senderos están señalizados cada cierto tiempo y también cuando hay bifurcaciones, tanto si lo son como si no, pues se señaliza en ese caso que no hay camino por allí. Prestad atención a las señales para aseguraos de que vais por la ruta que habéis planeado, no sería la primera vez que te confundes en una bifurcación y haces otra distinta (que puede ser más larga o corta de lo que habíamos planeado originalmente).
Existen Senderos Locales o SL, señalizados en color blanco y verde, y con longitudes de recorrido de hasta 10 km.
Los Senderos de Pequeño Recorrido o PR tienen rutas de entre 10 y 50 km y se señalizan en color blanco y amarillo.
Para el caso de los Senderos de Gran Recorrido o GR, se han elegido los colores blanco y rojo para señalizar estas rutas superiores a 50 km.
En todos los casos, además de jalones (indicadores del nombre de la ruta) y flechas (indicando la dirección de la misma)m dos barras horizontales indican la continuidad del sendero, un aspa que vamos en dirección equivocada, y dos barras quebradas en ángulo indican un cambio de dirección.

11.- Lleva suficiente bebida y comida
Tanto si planeas comer en la ruta, que suele ser una buena forma de plantearla, como si esta es sólo de medio día y comes o cenas al terminarla, lleva siempre algo más de comida de la que planees necesitar.
Sabemos perfectamente que cuando haces una ruta con amigos y cada uno lleva comida siempre sobra, pero hablamos de barritas de cereales, energéticas o similares, para comerlas durante la ruta. Estar cuatro o cinco horas caminando, gastando energía, sin reponerla es una receta segura para agotarse.
Y, por supuesto, lleva más agua de la que consumes en tu actividad diaria, porque necesitarás hidratarte correctamente y con regularidad.
12.- Mantén un ritmo constante
Una de las formas más fáciles de cansarse es una ruta es cambiando constantemente de ritmo (la otra es por intentar hacerla a toda prisa).
Intenta llevar más o menos el mismo paso, el mismo ritmo, durante toda la ruta. Por supuesto que en algunos momentos puede ser la orografía el que te lo marque, pero siempre que sea posible mantén una velocidad de paso constantes,
Ojo, un ritmo constante no es un ritmo ni rápido ni lento, es el ritmo adecuado para ti y para disfrutar de la ruta senderista.
13.- Descansa si lo necesitas
Al hilo de lo anterior, y de que cada cual tiene su propio ritmo, es posible que el cuerpo te pida ocasionalmente un descanso.
Siempre y cuando no sea un síntoma de que has calculado mal el nivel de la ruta y es más exigente de lo que pensabas (lo que puede afectar al tiempo que tardes en recorrerla), no hay problema por hacer descansos ocasionales.
14.- Camina ayudando a tu cuerpo
Aunque no quisiera asumir nada, no hay mucho que explicar sobre cómo has de caminar cuando el sendero es recto más allá de cuidar la postura (recta la espalda para que no se resienta de llevar la mochila) y pisar correctamente, empezando por el talón y prolongando el movimiento hacia adelante del pie.
Pero cuando cambia la orografía y nos enfrentamos a cuestas o descensos, es recomendable dar pasos cortos al subir y asegurarnos de que estamos equilibrados y estables entre paso y paso. Las bajadas, sobre todo para no castigar las rodillas, es recomendable hacerlas sin prisa, despacio.

15.- Respeta el entorno
Estás en un entorno natural, tal vez protegido y en cierta manera salvaje, así que asegúrate de que siga así para cuando hayas terminado la ruta.
No te salgas del sendero marcado, no arranques bayas, ramas ni vegetación, no hables a gritos, guarda la basura en tu mochila hasta encontrar un punto preparado para recibirla, no alteres vallados, muros de piedra o herramientas agrícolas. Y cierra la cancela si has de pasar por una, no vayas a provocar que se escapen animales por ella
16.- Cuidado con los animales
Al hilo de lo anterior, es posible que te encuentres con animales domésticos o salvajes durante la ruta (más probable del primer tipo que del segundo).
Lo más habitual es que se aparten ellos (y en ese caso no les sigas), muestren curiosidad o parezcan no hacerte caso. No intentes acariciarlos, no les llames en voz alta (ni en voz baja) y no les ofrezcas comida.
Como regla general, continúa tu camino sin prestarles atención, aunque sabemos que si son caballos les mirarás un buen rato (¿a quién no le gustan los caballos?).
En caso de que el animal en cuestión sea un perro, o, especialmente un mastín cuidando al ganado, hay que mantener la calma aunque nos ladre y alejarnos de él, aunque eso nos obligue a desandar parte del camino o dar un rodeo.

17.- No te obligues a terminar la ruta prevista
Aunque todos debemos ponernos objetivos y metas en la vida, hay que saber hasta dónde se puede llegar y cuales son realistas y cuales no. En el campo pasa lo mismo y, si las circunstancias físicas, de clima u otras, no son favorables, no debemos forzar la marcha y obligarnos a llegar al final del recorrido.
Una torcedura, un repentino temporal, que nosotros o alguien de nuestro grupo camine más despacio de lo que pensábamos al principio, haber alargado en demasía los descansos o cualquier otra cosa puede hacer que nuestros cálculos iniciales de cubrir X distancia en Y tiempo no se cumplan.
En ese caso, lo mejor es siempre volver por nuestros pasos y dejar el resto de la ruta, o hacer una distinta, otro día.

Con estos 17 consejos básicos de senderismo no pretendemos ser pesimistas y pensar que algo va a pasar mal, sino estar preparados para disfrutar en el monte sabiendo que, si llegara a pasar algo, estamos preparados para ello.
Planear con antelación lo que vas a hacer, llevar el equipo necesario para hacerlo y tener previsto un Plan B (o varios) en función de los posibles cambios, deberían ser parte imprescindible de una ruta senderista.
Y con ello disfrutarla aún más.