Hace casi un año me encontraba por la cordillera blanca de Perú realizando el trekking de Santa Cruz.
A pesar de las esperadas lluvias, el tiempo fue propicio y aproveché para alargar la ruta por zonas menos concurridas.
Un de esos días, al observar el mapa me picó la curiosidad un lago llamado Laguna 69 y hacía ahí me dirigí. A 4,500 metros de altura no esperaba encontrarme ninguna peli porno aunque abría la posibilidad de que me apareciera alguna ninfa de las aguas y me recibiera con todos los honores…
Por desgracia o por fortuna, no me encontré absolutamente a nadie en el lugar. Eso sí, un lago de aguas cristalinas, unas hermosas cascadas que se precipitaban de los glaciares y unas vistas al Huascarán que cortaban la respiración.