Tailandia es el país más visitado de todo el sureste asiático. Sus buenas infraestructuras, espectacular relación calidad/precio, sabrosa gastronomía, buena gente y la riqueza y variedad cultural y paisajística tienen buena parte de la culpa de ello.
Sin embargo, la mayoría de la gente que visita Tailandia lo hace atraída por sus playas y sus numerosas islas paradisíacas.
Existen dos zonas principales por las que se dispersan estas islas: el golfo de Tailandia (en el este) y el mar de Andamán (en el oeste).
Las mejores islas del golfo de Tailandia
Cómo llegar a las islas del golfo de Tailandia
Aunque hay varios puntos de embarque, el puerto principal para tomar un ferry que te lleve a las islas del golfo de Tailandia es el de la localidad de Surat Thani.
La gran mayoría de viajeros llegan hasta este puerto tomando un autobús nocturno que parte de Bangkok. Llegas al embarcadero al amanecer y, tras una corta espera somnolienta, te montas en un ferry que tiene paradas en las tres islas principales: Ko Samui, Ko Tao y Ko Phanghan.
Otra opción – que no siempre tiene porqué ser más cara – es tomar un vuelo al aeropuerto de Ko Samui.
Ko Phanghan
La isla más famosa del golfo de Tailandia es Ko Phanghan.
Aquí es donde tiene lugar la fiesta más conocida de todo el sureste asiático: la Full Moon Party.
Cada mes, miles de mochileros van llegando a la isla durante los días previos a la luna llena. La gran fiesta se celebra en la pequeña playa de Hat Rin, de poco más de un kilómetro de largo. Esa noche toda la playa es una barra interminable en la que se vende alcohol y comida a los party lovers.
Música tecno, tarimas, espectáculos con fuego, amores – y si tienes suerte, estrellas – fugaces, mucho desenfreno y buen rollo en una noche que se convierte en día sin que nadie se mueva de ahí.
Pero cuando hayas pasado la resaca, te aconsejo que alquiles una moto y descubras la gran belleza que atesora la isla de Ko Phanghan. Las playas más tranquilas y recluidas se encuentran en su parte norte, donde, además, el alojamiento – al encontrarse alejado de núcleos urbanos y de la playa de Hat Rin –muestra aquí una mejor relación calidad/precio.
Pequeñas calas solitarias, junglas frondosas, cascadas de agua dulce y templos budistas son sólo algunos de los atractivos que encontrarás en tu excursión.
Ko Tao

La isla de Ko Tao es la más pequeña de las tres a las que llega el ferry.
Aunque sus playas son bonitas, hay una razón principal por la que muchos viajeros eligen Ko Tao sobre sus dos hermanas. Y es que las aguas que rodean a esta isla son de las mejores en las que puedes bucear en Tailandia.
Haz click para más info y llévate un 5% de descuento.
Son muchos los mochileros que aprovechan los precios súper competitivos de los cursos de buceo iniciáticos para conseguir aquí la licencia PADI (Professional Association of Diving Instructors). Después la usarán para bucear en otros destinos – siendo la barrera de coral australiana el más solicitado – de su largo viaje por esta zona del mundo.
El ambiente nocturno también es animado en Ko Tao, por lo que la vida en esta isla se reduce a bucear, ver atardeceres y tomarse unas cervezas o cócteles hasta que cierren el chiringuito. Plan que no está nada mal para unas vacaciones muy esperadas.
Las mejores islas del mar de Andamán
Cómo llegar a las islas del mar de Andamán
Si partes desde Bangkok, de nuevo la forma más habitual de llegar a estas islas es tomando un autobús o furgoneta que, durante la noche, te lleve a la población de Krabi. Desde aquí salen varias embarcaciones diarias – tanto botes privados como grandes ferrys – con destino a Ko Lanta y Ko Phi Phi.
Más al norte, casi en la frontera con Myanmar, se halla la población de Ranong, desde donde tomarse una pequeña barca a la isla de Ko Phayam.
La pequeña joya de Ko Lipe se halla al sur y para llegar a ella hay que tomar un barco en Satun, localidad cercana a la frontera con Malasia.
Pincha aquí para hacer tu reserva.
Ko Phi Phi

Esta es, sin duda, la isla más famosa de toda Tailandia.
Su vegetación frondosa y sus playas de ensueño atraen cada año a centenares de miles de turistas. Sin embargo, hay un reverso oscuro de este dato. La isla no es muy grande y su capacidad de alojamiento es limitada. Por ello, si estás buscando cabañas u hoteles que te ofrezcan lujos y las mejores prestaciones a buen precio, te aconsejo que reserves con antelación en Voyage Privé.
Aunque en Ko Phi Phi hay muchas y buenas cosas que hacer, lo normal es contratar excursiones de un día que te lleven a conocer las pequeñas islas, islotes y aguas transparentes de alrededor.
Las más demandadas son las que llevan a los lugares de película. En la pequeña bahía de Maya Bay, un joven Leonardo Dicaprio descubrió una comunidad de viajeros soñadores que acabarían teniendo grandes problemas en ‘La Playa’. Es un lugar muy concurrido y te aconsejo que lo visites a primera hora de la mañana o última de la tarde. Hay compañías que permiten que te quedes a cenar, aunque el precio es bastante más caro.
La otra opción es la isla de James Bond, que son un conjunto de pilares rocosos, cubiertos de vegetación, que emergen del mar como poderosos dioses.
En ambas excursiones, podrás disfrutar de la colorida vida submarina y un sabroso almuerzo tailandés.
Cómo no, como en casi toda isla tailandesa que se precie, también encontrarás fiesta nocturna en Ko Phi Phi.
Ko Lanta

La hermana mayor de Ko Phi Phi se halla algo más cercana a Krabi.
La isla de Ko Lanta tiene unos 30 kilómetros de largo por 6 kilómetros de ancho. Su alargada fisionomía produce muy buenas playas y calas en su costa oeste y no tan buenas en la este.
La mejor manera de descubrir Ko Lanta es en moto. Puedes alquilar motocicletas de 125 cm³ a partir de 150 THB diarios (unos 3 o 4 € al cambio). Así descubrirás playas cambiantes – en las que tendrás que bañarte con la marea alta -, multitud de buenos restaurantes, tranquilos resorts y un buen número de miradores sobre una costa dramática (sobre todo en su parte sur).
En Ko Lanta hay también mucha más vida local y conocerás gente tailandesa si te quedas unos días y te apetece hacerlo.
Aunque hay bares y chiringuitos en las playas de Ko Lanta, el ambiente es mucho más relajado y tranquilo que en las otras islas mencionadas hasta ahora.
Ko Mook

Para alcanzar esta diminuta isla tienes que viajar una hora y media en ferry desde Ko Lanta, y llegar a la playa en una barca accesoria.
Al ser tan pequeña – sólo hay 3,5 kilómetros de la costa este a la oeste – las posibilidades de alojamiento se reducen a 2 resorts de lujo y algunas cabañas dispersas.
Apenas hay turistas en Ko Mook, así que las playas, sus aguas y el bosque son prácticamente para ti solo. En su parte este hay un pequeño muelle comercial alrededor del cual se apelotonan unas cuantas casas destartaladas donde vive la gente local. No te dejes engañar por el (escaso) ambiente diurno, pues algunas noches de la semana se organiza un mercadillo de artesanías y gastronomía típica de la zona, mezclándose la gente local y extranjera.
Una opción perfecta para relajarse apartado de todo. Si te aburres, alquila un kayak y da la vuelta a la isla en busca de cuevas naturales y buenos puntos de buceo.
Como ya os he comentado, Tailandia es el país en el que mejor relación calidad/precio encontré en cuanto a alojamiento durante mis numerosos viajes por el sureste asiático. En Voyage Privé podréis reservar lugares inmejorables a precios muy competitivos.